La pena era su sombra,
y el amor su única herida.
Su belleza amanecía cada mañana,
pero su sonrisa nació dormida.
Su pelo color oro, como el sol que nos ilumina,
sus ojos claros, como el cielo que nos mira.
Pasaron los años y la juventud no la perdonó,
como no perdona nada en esta vida.
Ella también tenía derecho a querer,
ella también tenía corazón,
pero su sonrisa nació dormida.
1 comentarios:
El amor al igual que da vida,la arrebata.....
Bonita poesia,triste,pero bonita!
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